Impacto Económico de la venta de sustancias ilegales
Juan Sebastian Florez Cortes
La venta de sustancias ilegales es una actividad que a pesar de ser ilegal, genera unos efectos económicos bastante complejos para una economía informal como en la economía global.
Vamos a explorar como la venta de estas drogas mantiene un flujo económico, genera empleo y al mismo tiempo genera violencia, corrupción y desigualdad social.
En las regiones generalmente pobres y con precarias oportunidades de conseguir empleo formal es muy común que la economía ilícita juegue un papel muy importante en lo que respecta a la supervivencia de muchos individuos de esta sociedad.
Dentro del proceso productivo el narcotráfico crea muchos empleos, desde el cultivo de ciertas plantas como la coca y el opio hasta su propia manufacturación y distribución. Afganistán, el mayor productor de opio del mundo, depende de una forma muy importante de esta economía ilegal, representando hasta el 9% de su PIB (BBC News).
Esto también es culpa de la falta de un estado fuerte y a la ausencia de políticas de inclusión socioeconómicas, ya que dejan que la economía ilegal se vuelva en una fuente económica para el sustento de ciertos sectores que no encontraron ninguna otra alternativa.
Es ya bien sabido que este mercado de drogas mueve grandes cantidades de dinero que obviamente no son reguladas por el estado, siendo estos flujos de capital bastante grandes dentro de esta economía informal. Según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), el narcotráfico en algunos países latinoamericanos, como México, representa hasta el 3% de su Producto Interno Bruto, esto significa que es muy importante para las economías no formales, que dentro de las estadísticas no son tomadas en cuenta pero son importantes para que muchas personas consigan para mantenerse con vida.
El lavado de dinero es otra consecuencia del narcotráfico. Este proceso introduce dinero ilícito en la economía formal, a menudo a través de empresas fachada y bienes de lujo. Esto aumenta la desigualdad, ya que los criminales pueden adquirir bienes y activos ejerciendo influencia sin ser detectados por las autoridades pertinentes.
Esta también tiene repercusiones dentro de el sector de la salud, alrededor de 35 millones de personas alrededor del mundo sufren trastornos por temas relacionados con el consumo de estas drogas alrededor del mundo (UNODC), esto es supremamente caro para los sistemas de salud pública, asimismo, estas personas no pueden aportar económicamente a nuestra sociedad debido a la reducción de su capacidad mental.
En resumen, pareciera que el dinero que genera el narcotráfico fuera una solución a corto plazo para algunas sociedades debido a la falta de oportunidades, pero si hablamos de violencia,
corrupción y deterioro social estas ganancias económicas se ven totalmente superadas.
Referencias
Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) - World Drug Report 2020
https://wdr.unodc.org/wdr2020/index2020.html
BBC News - "Afghanistan: The world's largest producer of opium" (2021)
https://www.bbc.com/news/world-asia-37743433
Combating money laundering - OECD iLibrary
https://www.oecd-ilibrary.org/content/publication/9781848598607-en
Sanction Scanner: Proporciona un análisis detallado sobre los países con mayor riesgo de lavado de dinero y los marcos legales.
https://www.sanctionscanner.com/blog/major-money-laundering-countries-251
BBC News - "La violencia del narcotráfico en México"
https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-62538468
La investigación aporta una visión relevante acerca del rol de los recursos naturales en el desarrollo económico, especialmente en países en etapa de desarrollo. Aunque es evidente que minerales como el cobre son fundamentales para el crecimiento y la innovación tecnológica, el texto también resalta la complejidad de su explotación. Este proceso no solo requiere reflexiones económicas, sino también inquietantes consecuencias sociales y ambientales.
ResponderBorrarLa conexión entre la necesidad de recursos y la protección del entorno natural, así como el respeto por las comunidades autóctonas, nos recuerda que el progreso no debe ser evaluado únicamente en términos de crecimiento económico. Debemos adoptar un enfoque más holístico que garanta la sostenibilidad y la equidad. La industrialización, aunque impulsada por recursos naturales, debe ser considerada como una oportunidad para construir un futuro en el que el desarrollo humano y la preservación del planeta convivan de manera armoniosa.