LA EXPLOTACIÓN EN EL VALOR DEL TRABAJO
CAMILO ESTEBAN MILLÁN URRUTIA
El trabajo a lo largo de la historia ha sido el factor más importante para el desarrollo de la humanidad; ya que este era destinado a actividades de producción como a actividades de administración, pero a medida que la sociedad avanza se le da menos valor al trabajo, no sólo en términos económicos sino en términos sociales. Antiguamente el trabajo era factor determinante del valor de cambio de las mercancías, se encargaba de proporcionar el precio de ellas, independientemente del valor del uso que los consumidores les quisieran asignar a estas mismas.
Hoy en día las diferencias de nivel en el desarrollo económico, las peculiaridades nacionales, históricas y las condiciones naturales de los países hacen que el valor de la fuerza de trabajo en las naciones presente desigualdades muy grandes. A medida que la producción progresa se debe aplicar una solución general que eleve el nivel de beneficios al obrero aumentando el valor de su trabajo, pero al contrario suben sus necesidades y el precio de su mano de obra tiende a situarse por debajo de su valor original, según Marx, “considera naturalmente que afirmar la noción de trabajo como actividad productiva admite implícitamente que se pueda definir la explotación como una apropiación de los frutos de la actividad por parte de otras personas” (Marx,1980:10). El hecho de que la explotación del trabajador comience a ser aplicada en cuanto a mayor necesidad de producción, deja ver la importancia del valor del trabajo como determinante, siendo reducido a un factor simple acercándolo cada vez más a la esclavitud moderna.
El valor de trabajo ha caído de una manera tan significativa hasta el punto de ver personas que cumplen con su labor solo por obligación, no hay felicidad de desempeñar las funciones laborales. Antes ser profesor tenia un peso muy significativo ante la sociedad mucho más si eras docente en una zona rural, ellos eran vistos como lideres sociales que se encargaban de dirigir a las comunidades en las que cumplían sus funciones, eran respetados y valorados, todo esto gracias a el valor que se le daba a su trabajo, hoy en día ser docente es algo muy normal ante la sociedad, ya no se les cuida ni se les prestan los servicios necesarios y los salarios son extremadamente bajos para su rol tan importante, ¿cómo puede explicarse el hecho de que un congresista reciba un salario mucho mas alto que un docente? Según el periódico El Espectador, “El profesor con el más alto de grado de formación y con varios años de experiencia solo alcanza a ganar $6’137.500. Los senadores ganan casi cinco veces más, y sólo les piden ser mayores de 30 años.” Esta es una prueba mas que avala el hecho de que el trabajo no se le da el valor que realmente se merece y que con el tiempo se verá más deteriorado a causa del sistema, pero eso no es todo, la sociedad ha caído en un vacío sin fondo donde el trabajo ya no tiene un gran valor y añadido a eso, un punto importante es la dignidad, el trabajo debería ofrecer dignidad por lo que haces, pero al contrario las personas se ven obligadas a desempeñarse en campos laborales que no son de su agrado, esto lo que genera es una insatisfacción debido a que no pueden poner en practica sus habilidades y mecanismos obtenidos en su preparación académica para su labor original, Según el Observatorio Laboral del Ministerio de Educación, “al año se gradúan cerca de 282.400 nuevos profesionales en Colombia de estos, según el DANE, cerca de 69.752 no logran conseguir empleo”. Esto significa que aquellas personas graduadas que no consiguieron empleos se vean en la obligación de rebuscarse su salario de un modo distinto a lo imaginado, dando paso a un pensamiento negativo en la sociedad ya que siempre existirá esa duda de que la persona se preparo para un supuesto trabajo, más nunca lo consiguió y sienta que su dignidad se vea flagelada por no poder hacer lo que le gusta.
Podríamos plantearnos en darle el valor que se merece el trabajo, pero seria ir en contra del sistema que moldea la realidad a su gusto, debemos de poner en práctica ese principio fundamental de que el trabajo es la fuente del valor, para así brindar condiciones justas a los trabajadores y que su emprendimiento, mano de obra e ideas se remuneren éticamente, dando paso a una buena educación y solidaridad a todos.
Referencias
MARX, Carl (1980). Contribución a la crítica a la economía política. Traducción; T, Jorge. M, León. S, Pedro. M, Miguel. A, José siglo XXI Editores, México.
El desempleo en los jóvenes en Colombia, Manuel, 21 octubre 2020, https://plazacapital.co/el-monedero/5062-el-desempleo-en-los-jovenes-en-colombia-la-otra-crisis-de-la-pandemia
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