La Educación en Colombia

 Carlos Daniel Perez


Cuando hablamos de educación, lo primero que se nos viene a la mente son las instituciones educativas como colegios (primaria y secundaria) o universidades. En las cuales pasamos una gran parte de nuestra vida aprendiendo cosas nuevas, desarrollando habilidades y formándonos como sociedad, claro si nos es posible y tenemos la oportunidad, ya que no todas las personas pueden acceder a este derecho debido a varios factores, uno de ellos se debe a la enorme desigualdad de oportunidades que existe en Colombia. Según el Índice de Gini, parámetro que mide la desigualdad y que la calcula de cero a uno (entre más cerca del cero es menor), el país pasó la década reciente de 0,55 a 0,49, un salto que parece importante, pero que en realidad mantiene a Colombia en el podio, en la región más desigual del mundo.[1]

Estas desigualdades son más frecuentes en zonas rurales, donde el estado no está muy presente o zonas donde hay conflicto armado. Esto impide que los niños y jóvenes tengan acceso a la educación. Asimismo, la falta de apoyo del gobierno y la poca inversión a los colegios y universidades públicas son uno de los principales problemas.

Otro factor importante es el mismo sistema de educación que suele fallar. Esto puede suceder al estar enfocado solo en áreas específicamente científicas como química, física, matemáticas. Dejando de lado asignaturas u actividades que pueden destacar de igual manera como el arte, deporte o las ciencias humanas. Aun así, la educación en Colombia tiene un ISCE (Índice Sintético de la Calidad Educativa) herramienta diseñada para medir el estado de la calidad en primaria, secundaria y media, a través de una escala de uno a diez en las cuales sus puntajes en primaria son de 5.65, en secundaria de 5.61 y en media de 6.01 [2] 

Aunque el sistema que se lleva a cabo puede que esté dando resultados, aún hay muchos desaciertos. Uno de los más sonados es al terminar el bachillerato, puesto que hay muchos jóvenes que no logran pasar a una universidad, por no lograr el puntaje requerido, la competitividad de los cupos o por los pocos recursos que se necesita para la sostenibilidad del mismo. Una posible solución estaría en donde todo comienza, en la primaria o bachillerato. “Dejar de estandarizar el modelo educativo, así como dejar de creer que todas las personas piensan igual y poseen las mismas habilidades, plantear un modelo en el cual se oriente a los niños desde muy temprana edad hacia sus campos de interés y lo que le apasiona. Por ejemplo, es poco favorable que a un niño le guste el deporte y que sus pericias se basen en ello si se le obliga a ver matemáticas con 8 horas semanales intensivas o 12 de inglés. Con esto la intención no es que deje de ver las materias básicas, sino que se le enfoque en el campo en donde mejor se desarrolla”. 


“Sería buena idea que Colombia siguiera el modelo de Finlandia, Suiza o Alemania, países en donde la educación es alternativa; allá no tienen un sistema, sino un plan que se adapta a las necesidades sociales de cada sujeto”. [3]

Es importante que se piense en cambiar el modelo del sistema educativo de Colombia y de Latinoamérica, por varias razones, principalmente porque este modelo encasilla y califica a los estudiantes de mejores a peores, teniendo en cuenta únicamente, exámenes y evaluaciones. Ya los niños y jóvenes están determinados por números o por letras. Por ejemplo, reciben mayor reconocimiento los estudiantes que siempre obtienen 5.0 o excelente. Generando rechazo y decepción a los que no consiguen los mismos resultados. Estas prácticas, llevan a los estudiantes a ser individualistas y competitivos. De acuerdo a la película: La educación prohibida, “todas las leyes de educación nos hablan de objetivos de desarrollo humano profundos: valores humanos, cooperación, comunidad, solidaridad, igualdad, libertad, paz, felicidad; son llenas de palabras hermosas. Pero la realidad es que la estructura básica del sistema promueve justamente los valores opuestos: la competencia, el individualismo, la discriminación, el acondicionamiento, la violencia emocional, el materialismo…”  [4]

Por otro lado, una crítica al sistema educativo en Colombia es los bajos estándares de calidad que hay en el nivel en lengua extranjera, principalmente inglés, que se enseña en la mayoría de las instituciones públicas y privadas del país. Desde preescolar hasta grado 11° de secundaria, los estudiantes obligatoriamente reciben de 3 a 4 horas de clase semanales. Pero según estadísticas, la mayor población de estudiantes al graduarse obtiene el nivel más bajo en las pruebas SABER ICFES de grado 11°, esto se observa en la poca población que es bilingüe en Colombia. La edición 2021 del Índice EF de nivel de inglés, concluyo que el país abandonó la categoría de “dominio muy bajo” y ahora se ubica en un nivel de “dominio bajo”. A pesar de que el MEN, ha puesto en marcha diferentes programas y proyectos no han dado grandes resultados. Esto debido al bajo nivel de lengua en los profesores, la motivación de los estudiantes y las metodologías para enseñar. Ser bilingüe es una oportunidad para estudiantes y trabajadores para viajar a países extranjeros, acceder a puestos laborales y obtener mejores salarios, así como mejorar la calidad de vida.  [5]

En conclusión, las estadísticas y nivel educativo demostrado en Colombia, tiene varios retos para mejorar la calidad educativa en el país. Pero es necesario que todos los niños y jóvenes accedan a la educación para disminuir la desigualdad en las regiones más apartadas. Con la reestructuración de la educación podremos mejorar los índices de calidad, no solo en el área de inglés, es necesario en todas las asignaturas, tanto académicas como humanas. El sistema educativo debe cambiar para formar personas integras, libres y con pensamiento crítico en las instituciones educativas, así como enfocadas en sus habilidades y destrezas para aportar a una sociedad más justa y equitativa.

Bibliografía

[1] https://www.urosario.edu.co/Revista-Divulgacion-Cientifica/Economia-y-politica/La-desigualdad-en-Colombia-no-cede/#:~:text=Seg%C3%BAn%20el%20%C3%8Dndice%20de%20Gini,regi%C3%B3n%20m%C3%A1s%20desigual%20del%20mundo

[2] https://www.mineducacion.gov.co/portal/salaprensa/Noticias/360590:Conozca-los-mejores-resultados-en-el-ISCE-por-departamentos-capitales-y-municipios-en-los-tres-niveles

[3] https://www.uniminutoradio.com.co/los-retos-y-los-problemas-de-la-educacion-en-colombia/

[4] https://revistas.intec.edu.do/index.php/ciened/article/download/1319/1737?inline=1

[5] https://www.infobae.com/america/colombia/2022/01/20/en-2021-colombia-mejoro-su-nivel-de-ingles/



Comentarios

  1. Estoy de acuerdo con el autor, considero que trata un tema muy importante como lo es la desigualdad en el sistema educativo y que se hace muy presente en las zonas rurales donde las ayudas del Estado no se ven reflejadas, porque ¿Cómo es posible que estos niños en algunas o en la mayoría de veredas no tengan una carretera digna para poder llegar a sus centros educativos?, ¿Qué no cuenten con un servicio de transporte? En los noticieros también pasan como estos niños arriesgan su vida cruzando unos puentes que están en estado deplorable, sumándole el estado de deterioro que presentan las escuelas, con paredes y techos que tienen riegos de desplomarse. La educación es un derecho que debe tener toda la población y poder acceder a un sistema educativo de buena calidad.

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  2. Acorde con el autor, comparto su opinión y el estudio al que basó el texto. Me llama aún más la atención la idea de mejorar la educación que nos brinda, estudiar acorde a sus mejores habilidades sin dejar a un lado la formación global. Creo que los niños y jóvenes en formación colegial, tendrían un mejor rendimiento, es más, les agradaría ir a estudiar.
    Por otro lado, siendo la educación un derecho, debería ser digna. Está en juego el futuro de cada uno de ellos, sus familias y toda una humanidad.

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