La Revolución Industrial: Transformaciones Económicas, Sociales y Globales

 Frank Yesid Castro Figueroa


La revolución industrial se desarrolló aproximadamente entre 1760 y

1830, representado uno de los momentos más significativos para toda la

humanidad. Este ensayo sostiene que la revolución industrial fue un hecho

explícito el cual implicó una serie de reestructuraciones radicales en las bases

de la economía, las relaciones sociales y las de orden global. Para poder

comprender la enorme magnitud que representó este fenómeno, es necesario

analizarlo por medio de la historia económica y el análisis social. Estudiar este

proceso no representa para mí un simple ejercicio de recordar el pasado, sino la

oportunidad de descifrar las raíces de las desigualdades territoriales y

económicas actuales.


Factores Económicos y el Despegue Tecnológico


La gran revolución industrial en Gran Bretaña corresponde a una serie de

condiciones estructurales, “Lo que se llama la “Revolución Industrial” no fue un

fenómeno que se produjera sólo en las fábricas: la agricultura, los sistemas de

comunicación, la población —en lo que se refiere a su crecimiento y

distribución—, el comercio, las finanzas, la estructuración social, la educación y

la valoración del hombre sufrieron alteraciones profundas en proporción

semejante a la industria” (Ashton, 1948) , el crecimiento de la economía durante

este periodo estuvo relacionado por una serie de factores demográficos, con

una alta disponibilidad de recursos como el carbón y la transformación de los

mercados. La transición de sistema doméstico al sistema fabril permitió la

concentración de capital y de mano de obra.


Por su parte, (Pascual, 1993) complementa esta perspectiva señalando

que este proceso no consistió únicamente de la aparición de los sectores

modernos, sino de una enorme transformación de la reorganización del trabajo,

la Industrialización temprana y el aprovechamiento de los recursos sentaron las

bases materiales para el crecimiento constante de la industria capitalista.


Al examinar este periodo, lo que verdaderamente podemos interpretar es

la gran dimensión del profundo costo humano detrás de las estadísticas de

crecimiento. Nos enseñan a ver la economía a través de la eficiencia del capital,

pero este tránsito histórico nos hace cuestionar hasta qué punto el "desarrollo"

ha sacrificado históricamente el bienestar de las comunidades y de los

trabajadores.


Consecuencias Sociales y la Formación de la Clase Obrera


Pues bien, si los indicadores económicos indicaban un incremento

constante en la producción, el costo humano y social fue enorme. Las

condiciones de vida en las ciudades ya industrializadas eran precarias debido al

gran traslado de las personas de campo hacia estas (Thompson, 2012)

documentó como la clase trabajadora no solo era un receptor pasivo de la

industrialización, sino también eran actores en la creación de su propia

identidad política frente a los abusos del sistema capitalista.


Las tensiones de la automatización dieron lugar a muchas formas de

resistencia por parte de los obreros y las organizaciones sindicales anteriores,

configurando un nuevo mapa sociopolítico en Europa.


La Dimensión Global y la Expansión del Capitalismo


La industrialización no se limitó solo a una escala doméstica, se proyectó

al mundo entero como un triunfo del capitalismo moderno. (Hobsbawm, 1999)

señala que esta revolución creó un mercado global dominado por una potencia

industrial, vinculando el desarrollo económico con la expansión del imperio y el

control del flujo comercial internacional.

A medida que el siglo XIX avanzaba, este nuevo modelo se expandió

hacia todo el continente europeo y América del Norte, con un proceso detallado

por (Cameron, 2014) , quienes destacaron como las transferencias tecnología y

nuevas políticas permitieron que otros países se adaptaran al proceso de la

industrialización británica a sus propias realidades


La Revolución Industrial transformó de una manera sin precedentes las

estructuras materiales y humanas del mundo moderno. Desde la innovación de

nuevas tecnologías y los incentivos económicos, hasta los conflictos sociales de

la época y la expansión global, el estudio de este importante periodo de la

historia nos permite comprender las raíces del capitalismo y las dinámicas

socioeconómicas de la actualidad. Por esta razón, adentrarse en el nacimiento

del capitalismo industrial no implica únicamente mirar hacia la Inglaterra del

siglo XVIII, sino adquirir las herramientas críticas necesarias para analizar las

dinámicas socioeconómicas del presente y repensar el tipo de desarrollo que

necesitamos hoy.


Referencias

Ashton, T. S. (1948). The industrial revolution. En T. S. Ashton, The industrial revolution (págs. 2 -

21). Londres: titivillus.

Cameron, L. N. (2014). Historia económica mundial: Desde el Paleolítico hasta el presente (4.ª ed.

ed.). Alianza Editorial.

Hobsbawm, J. (1999). Industria e imperio: Una historia económica de Gran Bretaña desde 1750.

Editorial Crítica.

Pascual, L. B. (1993). La revolución industrial. Madrid: Editorial Síntesis.

Thompson, E. P. (2012). La formación

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